Nuestro quehacer
Quiénes somos
Entre hilos y puntadas, mujeres recrean sus trajes rituales y sostienen la memoria de su comuna
La decisión de fabricar sus propios textiles surgió cuando debían participar en las fiestas de la Virgen. Aquel día resolvieron que no querían alquilar los trajes, sino recrearlos a partir de las prendas de sus madres y abuelas, retomando los hilos de su propia historia.
El grupo de bordado se dedica a la creación de textiles como camisas bordadas, lishtas, anacos, capisayos, ponchos y chumbis. Su conformación se vincula principalmente con los lazos construidos a través del priostazgo compartido durante las fiestas de la Virgen, celebradas el 8 de diciembre, y de San Pedro, que tienen lugar en junio.
El priostazgo
NUESTRAS COMADRES Y COMPADRES












Las mujeres bordadoras, en su mayoría entre los 50 y 70 años, han consolidado un espacio que fortalece la cohesión social en la comuna. Con el tiempo, se han ido sumando integrantes de distintas familias: esposos, nietas y hermanas, ampliando el grupo y reforzando los vínculos comunitarios y la continuidad de la práctica.
NUESTRA COMUNIDAD